
Utilizando algunas propiedades especiales de los anchors (enlaces) de HTML es posible engañar completamente a un usuario haciéndole creer que está en otro dominio, incluso si este usuario comprueba la URL antes de introducir sus credenciales. El ataque consiste en crear un enlace que apunta a gmail (por ejemplo) y una vez el usuario está interactuando con gmail, es posible "secuestrar" la pestaña/ventana del navegador y sustituir la web que está viendo por una copia falsa, en cuestión de milisegundos y sin que el usuario vea nada.
Una de las cosas que mas preocupa a los usuarios de internet de hoy en día es el phishing. Existen centenares de páginas web que imitan la portada de paypal, ebay, páginas de banca electrónica etc.
Históricamente este tipo de páginas han hecho uso de todos los mecanismos posibles para engañar al usuario y hacerle creer que está en una página legitima y que debe introducir sus credenciales. Una técnica habitual hoy en día es el tabnabing, que consiste en cargar una página normal y corriente, con un blog por ejemplo, y cuando la página pierde el foco, reemplazarla por una página idéntica a gmail, con favicon incluido.
La carrera por el phishing ha llegado a tal punto, que los timadores han desarrollado todo un arsenal de trucos sucios y rebuscados para hacerte creer que estás en gmail.com y no en una web que lo suplanta.
Una manera habitual utilizada por los usuarios (y casi la única para un usuario de a pie) de comprobar que están interactuando con gmail.com y no con una web que lo suplanta, es comprobar la barra de direcciones (URL).
Comprobar la URL para ver que el dominio coincide antes de introducir los credenciales suele ser una buena idea, sin emargo, durante la investigación de un bug muy extraño en una página web (no relacionado con todo esto) se me ha ocurrido una manera curiosa e ingeniosa de engañar al usuario, incluso si este comprueba la URL.